REFLEXIÓN

Sol de rayos afilados: Amarilis A. Montero G.

“Cielo seco. Sol de rayos afilados. Aire caliente. Y, a lo lejos, la permanencia aguda del zigzagueo de los cerros.

–¿Na, de agua?–

–Naitica... Ni esperanza... El cielo estira su perezosa blancura “de canto a canto”. Los reflejos del sol amarillentan el aire y sus lengüetazos ardientes queman la paja seca que reposa sobre los ranchos agachados y acuchillan las hojas de los sembrados”.

Estas son las primeras líneas del cuento Sequía, del periodista, cuentista, poeta, dramaturgo, ensayista y profesor panameño Mario Augusto Rodríguez y que leí hace mucho tiempo. El cuento describe cómo Bernardo y Carmela, una pareja campesina, veía que no llovía. Eventualmente, Bernardo tuvo que matar a sus únicas cuatro vacas para que no murieran de hambre y sed. Después que las mata, el cielo se oscurece y cae la lluvia. Ya era demasiado tarde.

Es una historia desgarradora del dolor y desesperanza ante la implacable sequía que va dejando una “…muerte seca”. ¿Estaremos así ahora? ¿Sin esperanza de tener lluvias en mucho tiempo? En verdad, estamos padeciendo una “temporada seca” que se refleja hasta en nuestra sociedad e instituciones.

Viéndolo bien, Panamá tiene una sed generalizada. Nos estamos “muriendo de sed” porque no conseguimos un gobierno que nos represente de verdad. No tenemos un Órgano Judicial con valores y principios. No vemos que se nos sacie la sed por una salud verdaderamente humana. No hay fuentes para limpiar una Asamblea Nacional que está enlodada por múltiples actos de corrupción y hasta denuncias de narcotráfico. No hay agua para purificar las entidades del Estado, llámese Programa de Ayuda Nacional, Dirección de Asistencia Social, Meduca, MOP y otros ministerios que solo saben darnos motivos para desconfiar de su trabajo.

Con una sociedad que se conforma con que le den subsidios, donaciones o ayuda económica, que no es otra cosa que dineros que todos aportamos con nuestros impuestos, seguiremos con una “sequía” de esfuerzos y motivación para progresar, para ser mejores sin la tan esperada ayuda del gobierno de turno. ¿Buscaremos el “agua” que sacie nuestra sed de justicia y equidad en los campos secos de instituciones, cuando sea demasiado tarde? Nadie quisiera que esto pasara, pero no dejo de pensar en este otro pasaje del cuento Sequía:

“El aire pesa toneladas de fatiga sobre el lomo del pueblo cansado. Los ranchos agachan más y más sus silencios grises. El viento ciñe un cansancio de plomo en torno a los hombres, en torno a los animales, y en torno a los desesperanzados despojos de los plantíos”.

Volver a ser un país con abundante agua para que tengamos a “Panamá, la verde” requerirá de un compromiso inmediato. No esperemos a matar “las cuatro vacas que estaban destinadas a ser la herencia de los dos hijos” como narra el cuento. Después será demasiado tarde.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

24 Sep 2017

Primer premio

1 0 7 1

ACDA

Serie: 23 Folio: 11

2o premio

8324

3er premio

5691

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código