PROCESOS ECONÓMICOS

El fetiche de la desigualdad: Jaime Narbón

Recientemente, el Banco Mundial reportó que por primera vez en la historia la tasa global de pobreza se presentará por debajo del 10%. Esta noticia, que debería ser celebrada por todo lo alto, con bombos y platillos, pasó casi desapercibida en los círculos políticos, económicos y sociales. La razón es clara, proviene de un ente que no necesariamente está a favor de la libertad y la economía de mercado, lo que atenta contra la narrativa izquierdista predominante en dichos círculos, que no se cansa de indicar, día tras día (en base a emociones y no a hechos reales), que el gran problema de la sociedad es la desigualdad. Es decir, esa brecha entre los ricos y los pobres que, al crecer, hace que la clase media desaparezca de forma gradual. Todo, siempre de acuerdo con la mentalidad progresista.

La desigualdad económica es un problema, si se observa de manera sesgada, cuando se confunden las causas con las consecuencias, y no se comprende la naturaleza del verdadero problema, que no es otro que la falta de libertad, tanto económica, como civil. Así como la protección de la propiedad privada bajo el imperio de la ley.

La desigualdad económica debe ser analizada de manera que explique los motivos por los que ocurre. Pero la narrativa predominante no nos explica por qué ocurre, se limita a la repetitiva diatriba sin sentido de que “los ricos se hacen más ricos y los pobres, más pobres”.

Para comprender el tema de la desigualdad hay que hacer un análisis institucional. Es decir, a fondo, y ver bajo qué marcos es posible reducir la pobreza a una mayor escala. La respuesta, como lo demuestra la historia y los hechos, es el sistema de mercado no intervenido, en el que impere el intercambio voluntario de productos y servicios entre compradores y vendedores; que el emprendedor pueda crear e irrumpir en dichos mercados, mediante la introducción de nuevas tecnologías, productos y servicios que promueven el desarrollo económico, y mejoran la calidad de vida de los individuos.

En un mercado no intervenido, la desigualdad de ingresos responde a las preferencias de los consumidores. Si un individuo o una empresa oferente da en la tecla respecto a los gustos y necesidades de los consumidores, será remunerada con ganancias, y si yerra incurrirá en pérdidas. Por esto, la redistribución de ingresos (tan propagada por nuestros gobernantes) derrocha capital, debido a que la asignación de los siempre escasos recursos y factores de producción se emplean en actividades distintas a las preferencias de las personas. Redistribuir implica volver a distribuir por la fuerza lo que, voluntariamente, ya han distribuido los consumidores en el mercado.

Por el contrario, cuando ocurren las llamadas alianzas entre el Estado y los mal llamados empresarios, que realmente están aliados al poder político, es cuando ocurre tal desigualdad. Por ejemplo, cuando el Estado favorece a una empresa de interés particular con un contrato, sin licitación previa, para realizar una actividad comercial en particular, o cuando se limita la competencia en el mercado para beneficiar a dichos aliados del poder. Así tenemos un sinfín de ejemplos en los que el Estado (que ejerce el monopolio de la fuerza y la coerción), unido a sus allegados al poder, distorsionan el mercado y crean desigualdades económicas que impiden el funcionamiento coordinador y social. Tomemos el ejemplo de lo que ocurrió en Estados Unidos con los llamados bailouts (rescates) de la banca privada de inversión. Cerca del año 2007, a raíz de la crisis financiera inmobiliaria, el Estado decidió salvar de facto a los bancos quebrados con el dinero de los contribuyentes, enriqueciendo a personas allegadas al poder. Mientras, el ciudadano común perdía sus viviendas y ahorros.

La desigualdad, pese a enfocarse de forma incorrecta la mayoría de las veces, no deja de ser de importancia. Es una realidad que hay desigualdad, sea económica, social o ambas, sin embargo, hay que ser cautelosos y honestos a la hora de analizar sus causas y sus consecuencias.

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