Migrando por corredores marinos

Las ´avenidas marinas´ que unen las islas del Pacífico latinoamericano son la ruta que siguen numerosas especies en su constante transitar por las aguas.

Rumbo a la isla Lobos de Afuera, Perú, en las aguas cálidas del Pacífico, seguimos a dos colosos desde hace varias horas. Son los peces más grandes del mundo, los tiburones ballena. Van filtrando toneladas de agua para alimentarse de plancton y de pequeños peces.

Con una longitud mayor que un autobús, una piel más gruesa que la de un elefante y un peso cercano a 30 camionetas, esta inofensiva mole vivípara es una suerte de ecosistema móvil que migra rodeado de peces por los mares del mundo, me cuenta el buzo británico Kevan Mantell. Este se prepara para filmar a los gigantes tiburones ballena bajo el agua.

Durante las expediciones de Albatros Media, hemos registrado a los tiburones ballena desde México hasta el norte de Perú y, en especial en el golfo de Panamá, donde se han registrado frecuentemente.

Su observación recreativa y científica convoca a cientos de buzos alrededor de este dócil gigante, propiciando conciencia para su conservación.

“Para nosotros ver a un tiburón ballena en libertad es como para un montañista subir al monte Everest, y en el corredor marino del Pacífico tropical oriental suelen verse con frecuencia”, me dice Mantell.

Navegamos siguiendo las rutas migratorias de las emblemáticas especies que migran por las aguas aledañas a las islas oceánicas del Pacífico sudeste y por los archipiélagos del Pacífico tropical oriental.

Al anclar en Panamá, Juan Maté, biólogo marino del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, me explica más sobre estas fascinantes avenidas marinas que unen las islas del Pacífico latinoamericano.

“Los organismos marinos que conocemos tienen una capacidad muy pobre de natación o viven fijos al sustrato arrecifes de coral, anémonas; muchos moluscos cangrejos se desplazan poco, lo hacen a través de sus larvas y estas larvas no suelen nadar mucho. Entonces, dependen de las corrientes que son las autopistas que conectan estas áreas. La excepción son los grandes peces, como los tiburones, los peces pico y los grandes peces pelágicos, como atunes. También tenemos grandes mamíferos, como ballenas y delfines, que pueden pelear con estas corrientes; y grandes reptiles, como las tortugas, que son capaces de moverse propiamente y pueden ir contra estas corrientes. Recorren largas distancias entre Centroamérica y Sudamérica”, dice Maté.

Los investigadores concluyen que todas las acciones de conservación deberían ser establecidas en común entre los países que comparten este corredor marino, donde transitan las especies grandes y pequeñas, viajeras de los mares.

Porque si en alguno de esos tramos de la “autopista marina” se hacen las cosas mal, todas las naciones que comparten dichos recursos sufrirán las consecuencias.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

24 Sep 2017

Primer premio

1 0 7 1

ACDA

Serie: 23 Folio: 11

2o premio

8324

3er premio

5691

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código