Avance: Cancillería de Panamá activa el Centro de Coordinación de Información tras terremoto en México.

Salud: un tema de Estado

El autor de ´La crisis de los sistemas de salud´ estudió genética y biología molecular, derecho, administración de empresas, relaciones internacionales y políticas públicas.

Siendo muy joven, su sed de sabiduría le abrió puertas al veragüense Ibis Sánchez Serrano, quien pudo conocer varios países y codearse con personalidades de la ciencia, incluyendo premios Nobel, mientras adquiría una vasta formación científica, humanística y administrativa.

Por su liderazgo en promover la ciencia y tecnología fue elegido en 2002 como “Joven Sobresaliente de Panamá”, por la Cámara Junior Internacional.

En 2004 hizo una tesis sobre la relación academia-industria en la biotecnología, en la Sloan School of Management del Instituto Tecnológico de Massachussets.

Dos años después publicó el artículo “Success in Translational Research: Lessons from the Development of Bortezomib” (Nature Reviews Drug Discovery, 2006), que recibió críticas positivas de líderes mundiales de la investigación y el desarrollo de fármacos. A raíz de este hecho, un amigo suizo le propuso escribir un libro que él le financiaría, tarea que emprendió entre 2006 y 2011.

¿Cuáles son algunas de las ideas principales que plasma en La crisis de los sistemas de salud?

Primero, que a nivel mundial se tiene que mejorar el proceso de producción de medicamentos, lo que requiere del concurso de farmacéuticas, universidades, gobiernos, inversores, asociaciones filantrópicas y el público en general. Segundo, se necesita crear infraestructuras y regulaciones en los países donde no existen.

También se requiere más inversión en investigación y desarrollo, más hospitales, médicos, enfermeras y equipos; mejor monitoreo; más concienciación sobre hábitos de higiene, nutrición, ejercicio y prevención de enfermedades; mejor comunicación, y uso de los recursos.

¿Es viable la aplicación de su modelo en tiempos de crisis económica?

Es nuestro deber y salvación. Si hay dinero para otras cosas, ¿por qué no ha de haber para la salud y la educación, los dos motores para el desarrollo de un país?

El intercambio de información entre las farmacéuticas, ¿es posible?

Ya se está dando, han comprendido que de otra forma no podrán avanzar.

¿Cómo varía la aplicación de su modelo según el país?

Países como Estados Unidos, con un sistema privado, en teoría (aunque el Gobierno subsidia Medicare y Medicaid, para los jubilados y los pobres, respectivamente), necesitan un balance más “público”; otros sistemas como el inglés, el francés y el japonés necesitan un balance más privado, lo cual se ha logrado ya en Suecia.

Actualmente los mejores sistemas del mundo son el suizo, el holandés y el alemán; aun así tienen problemas, porque el costo de los medicamentos sigue en aumento y la población envejece.

¿Qué opina del sistema de seguridad social panameño?

Es malo, está colapsando, pero no es peor que otros. La ventaja de Panamá es que es un país pequeño, con una población joven, y se pueden hacer grandes cambios, si hubiera buena voluntad.

La estructura del sistema de salud panameño no es mala en sí, el problema es la pésima administración que ha tenido por años, la corrupción, la falta de interés y de voluntad para reformarlo, falta de inversión, de visión de futuro, de higiene, solidaridad, de entendimiento entre los gremios y el mal uso de los recursos, entre muchas cosas. Pero todo ello cabe dentro de lo “normal” si se compara con otros sistemas, incluyendo el norteamericano. Todo esto compite con el sistema de pensiones.

¿Y del reciente paro de los médicos en el país?

Los cuestionamientos y las protestas de los médicos y demás gremios son legítimos. La Ley 349 debería bajarse a primer debate y ser sometida a mayor consulta, revisión y discusión. ¿Por qué no hacer un listado de lo que se tiene que reformar y analizar el impacto de esas reformas a corto, mediano y largo plazo? Después que esto sea analizado y discutido ampliamente, entonces se puede proceder a reformar, de una forma inteligente, organizada y consensuada.

En países desarrollados, el proceso de privatización o semiprivatización funciona porque tienen más transparencia, menos corrupción, conflictos de intereses, un sistema judicial que funciona bien y una mentalidad mucho más enfocada en el bien común; pero no en países como el nuestro, donde ni siquiera se hace el intento de hacer las cosas bien.

Todo esto explica por qué no hay interés en hacer una reforma integral del sistema de salud panameño, si uno acaricia la idea de que al fin y al cabo, se puede privatizar...

¿Ha hablado con autoridades panameñas en relación con su investigación?

Desde hace 10 años he estado abogando por una reforma de salud en Panamá y nunca se me ha puesto atención. Predije lo que iba a suceder con el dietilene glycol e incluso le escribí una carta al presidente de entonces, Martín Torrijos, para hablarle del asunto y nunca me respondió. A principios de este año le mandé una carta al presidente Martinelli, solicitando una entrevista para explicarle sobre mis investigaciones, pero aún no he recibido respuesta.

Creo que la salud es un problema de Estado. La iniciativa de los cambios tiene que venir del Presidente y del Órgano Legislativo. Es un proceso a largo plazo que no se podrá lograr en una sola administración y que necesita del consenso del Ministerio de Educación y de la población en general.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

17 Sep 2017

Primer premio

7 8 4 2

ACBC

Serie: 13 Folio: 13

2o premio

1718

3er premio

2529

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código