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UN PASAJE DE LA HISTORIA CHINA

Una edificante historia: Guillermo Sánchez Borbón

A principios de la década del 50 llegó a la casa, que teníamos en Zegla, un sacerdote norteamericano que había pasado la mayor parte de su vida en China. Como de costumbre, le dimos alojamiento. Estuvo con mi hermano Rodrigo y conmigo dos o tres días. Una noche nos contó, de sobremesa, su triste historia: En la aldea china donde vivía y trabajaba, una noche lo convocaron a una reunión urgente los más distinguidos miembros de la comunidad. Eran los días de la arremetida final de las tropas comunistas contra el corrupto régimen “nacionalista”. El cura, como es natural, acudió al urgente llamado de sus feligreses.

Le explicaron que el propósito de la reunión era organizar la lucha contra las tropas de Mao. Todos los presentes juraron que pelearían hasta la muerte contra esos enemigos de la patria y de Dios. A los dos días, lo convocaron a una nueva reunión urgente. Era –le explicaron sus feligreses– para nombrar una comisión que le daría la bienvenida a las gloriosas tropas comunistas que venían a liberarlos de la insoportable tiranía nacionalista de Chang Kai-Chek.

Lo mejor de esta edificante historia es que el sacerdote la contaba con admiración por la astucia de sus feligreses. Lo único malo, a juicio suyo, era que los comunistas lo expulsaron a él de China, acusándolo de ser un espía del imperialismo norteamericano, con el que no tenía nada en común. Él era chino de corazón. No es necesario narrar el resto de esta historia. Mao realizó la casi imposible hazaña de restablecer (por primera vez en no recuerdo cuántos siglos) la unidad nacional del inmenso país. Por eso, quienes conocen a fondo esta historia prodigiosa, lo reverencian como a uno de los más grandes líderes políticos de la historia.

Durante muchos años tuvo éxito en su titánica tarea de lograr que ningún chino pasara hambre, y de educarlos (acabó con el analfabetismo), así como la de unir al inmenso país, hasta entonces dividido en un sinnúmero de etnias, culturas, dos idiomas (hablados cada uno por cientos de millones de personas) y un sinnúmero de dialectos. Desgraciadamente, ninguna teoría inmuniza contra la arterioesclerosis. Esta le dio al “Gran Timonel” por hacer ñamerías increíbles. Todos recordamos el Librito Rojo, que blandían amenazadoramente millones y millones de chinos contra los dirigentes sospechosos de dudar de la infalibilidad de Mao. Antes, o después, se le ocurrió la idea, típicamente senil, de crear industrias caseras para producir todo el acero que la industria demandaba. Esta aventura –y muchas otras igualmente absurdas y costosas– condujeron al país al borde del colapso. Hasta que la muerte lo curó de su locura. Eso permitió que talentosos líderes cuerdos del Partido Comunista empuñaran el timón y restablecieran la racionalidad al partido y al país. A veces el coste fue sobremanera doloroso, como la innecesariamente sangrienta represión que puso fin al poderoso movimiento estudiantil, que exigía un mínimo de libertades públicas y de racionalidad económica.

Una de las consecuencias más asombrosas de ese movimiento fue que, después de que se restableció la paz, el nuevo gobierno, dirigido por un hombre de genio, adoptó casi todas las reformas propuestas por los líderes del movimiento estudiantil, y avanzó con paso firme hasta la victoria final, que es la China sobredesarrollada y próspera que todos admiramos y aplaudimos hoy. En cuanto a los dirigentes estudiantiles sobrevivientes, gracias a una solución negociada fueron a parar a Estados Unidos, donde completaron sus carreras en las universidades de ese país, desde donde habrán seguido el desarrollo de los acontecimientos, entre ellos el triunfo final de las conquistas por las cuales tanto lucharon (y centenares de ellos murieron). Pero cometieron el delito imperdonable de haber tenido la razón contra el partido.

Solo falta una gran conquista por alcanzar. Es la de las libertades públicas, que tarde o temprano se logrará, probablemente después de que desaparezca el último de los grandes bonzos ateos.

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